cómo conectar con tus hijos tengan la edad que tengan

El contacto físico es comunicación, amor y seguridad

 Puedes conectar con tus hijos adolescentes a través del contacto y del rapport, una de las técnicas que yo utilizo en mis sesiones de coaching

como conectar con tu hijo tenga la edad que tengaCuando Mario viene a dormir a nuestra cama, lo colocamos en el centro y con media vuelta se acerca hacia mi lado buscando con su manita la mía. Solo el contacto de su mano me produce una sensación de tranquilidad, de serenidad y me duermo con paz.

Es díficil de explicar, son sensaciones. Se ha documentado que los bebés requieren del contacto físico para sobrevivir. Un bebé alimentado y cuidado pero sin afecto físico, tiene muchas probabilidades de morir. Los humanos somos seres sociales y necesitamos estar en contacto los unos con los otros.

El contacto físico nos hace conectar en lo profundo del ser, conectar con nuestras emociones. Se conoce el efecto del abrazo prolongado. 20 segundos de abrazo, sin hablar, con una respiración sosegada, produce una liberación de oxitocina, la hormona de la felicidad. Y nos sentimos mejor, seguros. Elimina el estrés y las emociones desagradables como el enfado. Favorece nuestro sistema inmune. Todo ventajas.

Con tus hijos puedes conectar con abrazos, besos y caricias, y también jugando a cosquillas o quickboxing, que es más o menos cuando tu hijo se te sube a la espalda y rodais por el suelo entre risas. Siempre con cuidado y recordándole que se juega despacio para no hacer daño.

Cuando son más mayores se hace un poco más díficil colmar de besos y abrazos a nuestros hijos, porque a veces les da vergüenza o sienten que ya son mayores para eso. O somos nosotros los que creemos que ya no los quieren y por eso no los ofrecemos. Aunque en realidad, tengan la edad que tengan nuestros hijos, y también nosotros, el contacto físico siempre es querido y beneficioso.

Existen otras formas más sutiles de contacto que tienen el mismo efecto de conexión

Una palmada en la espalda, un apretón suave en su hombro, (brazo o pierna), una caricia en el pelo, una mirada. Se trata de un pequeño contacto que a ellos les guste y acepten. (consentimiento)

Si ha sacado una buena nota, o te gusta lo que dice o hace, el contacto físico le está diciendo enhorabuena, te reconozco tu éxito.

Y también, puedes hacerlo aunque no haya una razón específica para ello. Por ejemplo, estáis viendo la tv juntos y al pasar cerca, un apretón en el hombro. O simplemente sentarte a su lado de tal forma que exista contacto con los pies, las piernas, o los brazos.

Es como decirle estoy aquí, sigo aquí.

El contacto físico también puede ayudarse del acompañamiento de una mirada. Por ejemplo, si estás hablando con otro adulto, y quiere interrumpir lo que estás diciendo, puedes tocarle suavemente en el brazo y acompañarlo con una mirada tranquila de “espera un momento, escúcha un momento”. Y el mensaje va a llegar  directamente a su inconsciente y lo va a entender. Va a esperar su turno.

Es interesante detectar cuando nos piden cariño de forma encubierta. Puede que se acerquen al lugar de la casa dónde estemos, y nos ronden sin más explicación.

Pueden acudir a nosotros, con una conversación superficial, pero si somos capaces de tener paciencia, tal vez esa conversación que en principio no tiene mucho contenido dé paso a un diálogo más profundo.

Es cuestión de tener una actitud de escucha activa, de observación activa

En esos momentos puedes crear un ambiente de confianza a través del rapport. Se trata de sincronizarte con tus hijos a nivel postural, de tono de voz y de velocidad, etc. Por ejemplo si tiene la pierna cruzada, la cruzas tu también, si se toca el pelo lo haces tu también, y lo que al principio es un poco forzado, pasará a ser algo fácil y natural. Y entonces puede que descruces la pierna y entonces tu hijo o hija lo hará también. Y de esta forma será mucho más sencilla la comunicación con tu hijo o hija, porque se habrá establecido sincronía a nivel inconsciente.

El contacto físico es una forma de comunicarse. Mi propuesta de hoy es que busques el contacto físico con tu hijo o hija, siempre con su consentimiento, da igual la edad que tenga. Para decirle que estás ahí, que le quieres, y que le reconoces sus éxitos.

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