Cómo encontrar tiempo para disfrutar con mis hijos

como encontrar tiempo para disfrutar de mis hijos“Carolina, voy revolucionada y tengo la sensación de no pasar tiempo con mis hijos”

¿te suena esta frase?

La semana pasada podría llamarla el maratón de emociones

Dimos comienzo a la escuela de papás y mamás con dos grupos, uno los lunes y otro los miércoles. Fantásticas todas las asistentes, con ganas de aprender, de compartir y de poner en práctica nuevas formas de hacer las cosas.

Y el jueves, más inteligencia emocional en Escuelas Pías, gracias al AMPA que promovió el evento, y que ha tenido tanto éxito que el miércoles 28 repetiremos. 🙂

De hecho fue una gran sorpresa recibir a mamás y también a muchos papás. ole!

sesión inteligencia emocional para escuelas pias

Recibir felicitaciones al acabar la sesión y en días posteriores motoriza mi entusiasmo para seguir mejorando: “ha sido una gozada escucharte” “Gracias por compartir para que pueda ponerlo en marcha con mis hijos” “Gracias, he probado algunas cosas de las que dijiste y ¡funciona!

Me apasiona mi trabajo, poder compartir mis conocimientos y experiencia para que otros puedan nutrirse y mejorar su propia forma de hacer las cosas. Y además aprender de vosotros con cada una de vuestras preguntas, es para mí un lujo.

Hoy quiero compartir contigo lo que dijo una mamá y  cómo nos hizo reflexionar a todos.

“Carolina, me he dado cuenta, que voy tan rápido que apenas paso tiempo con mis hijos, voy revolucionada”

Esta mamá se quejaba de que había días, que llegaban a casa… y… los deberes… y rapido el baño… y rápida la cena… y uy… el reloj, ya son las 21’30h… rapido a la cama…uyyy..  se ha hecho tarde, hoy no tenemos tiempo para el cuento. ufff…

Mientras esta mamá hablaba, el resto de mamás asentían con la cabeza, indicando que a ellas les pasa algo parecido.

Entonces le pregunté, ¿cuánto tiempo os cuesta leer un cuento? ¿5 minutos? ¿7 minutos? No sé, poco, la verdad… (y sonrió). ¿cuánto disfrutais de ese momento? Mucho. (y volvió a sonreir). Entonces, ¿Cuánta diferencia hay entre acostarse a las 21’30h, o las 21’35h?

Vamos tan rápido que no nos damos tiempo ni a parar.

Soy consciente del mundo en el que vivimos, porque yo formo parte de él. Mi vida también va revolucionada, el trabajo, la casa, mi hijo, yo misma. Hasta que decido pararla.

Mario, mi hijo, tiene tres años y estoy procurando fomentar su autonomía. Así que a la hora de vestir o de poner el pijama, procuro que sea él mismo quien se quite los pantalones, los zapatos y los calcetines. Lo de la camiseta de momento lo dejamos para más adelante porque todavía le cuesta un poco, y solo consigue agobiarse, con enfado y frustración.

Ese momento de quitarse un pantalón… puede ser largo y más largo. Porque se entretiene con no se qué, me canta una canción, se pone a corretear por la habitación… y mil cosas más.

Puedo hacer dos cosas, meterle prisa, “venga, venga, venga”, o dejarme fluir: reirme con él, cantar con él, jugar con él, en definitiva disfrutar del tiempo juntos. Y si tenía previsto poner una lavadora… lo haré mañana. Es cuestión de prioridades, y soy yo (y tú) la que las establezco.

Si el cuento es ese momento para disfrutar del día con tus peques, buscando un espacio de relajación y de intimidad entre vosotros, ¡que más da que se acuesten a las 21’35h! no se acaba el mundo, sino todo lo contrario, ¡vuestro mundo mejora!

Si la cena es ese momento para compartir como ha ido el día, de explicar lo que más nos ha gustado y lo que menos, ¡que más da si se alarga un poco!, en realidad estás ganando en saber más de la vida de tus hijos y eso es fundamental por dos motivos. Primero para ellos que te lo cuentan y segundo para tí que lo escuchas.

Saber más los unos de los otros fomenta la confianza, la seguridad, el amor de saber que cuentas con alguien con quien compartir lo que te ha pasado.

Si queremos estar atentos por si nuestros hijos necesitan ayuda, o queremos que nos busquen si la necesitan, es preciso averiguar y fomentar esos momentos familiares propicios para el dialogo. Son esos momentos de confianza en los que nuestros hijos se sentirán a gusto para hablar, y en los que podremos detectar lo que va bien o lo que va regular.

Cuando los niños salen del cole, les preguntamos que tal ha ido, que has hecho, y el examen? Y normalmente su respuesta es bien, nada, si.

En el artículo, cambia de pregunta y tendrás otra respuesta te explicaba que se pueden hacer preguntas distintas para obtener respuestas distintas.

Pero también está el momento adecuado. Tal vez a tu hijo o hija, esté más receptivo-a para hablar durante la cena, en el cuento, en el baño o mientras haces la cena. Obsérvales con ojos de averiguar y lo encontrarás.

Vamos a parar un momento. El tiempo es un concepto abstracto. En realidad no existe, sino que lo creamos nosotros.

Así que te invito a crear tiempo para compartir, observar y vivir con tus hijos.

Es cuestión de prioridades, y mañana ya no es hoy

 

 

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