El árbol de los deseos

Hace unos días, buscando material para una sesión de coaching, encontré por internet esta historia que me encantó.

En la mitología india, se conoce el “árbol que concede los Deseos”, un árbol sagrado que cuenta con una parábola de la que se conocen diversas versiones.

Dice así.

el arbol de los deseosUn sofocante día de verano, un viajero caminaba muy cansado a causa del calor. A un lado del camino vio un gran árbol y fue a sentarse junto al tronco para descansar y disfrutar de la sombra. En la fresca sombra del árbol se puso muy contento. Entonces se dijo a sí mismo:
—¡Qué afortunado sería si también pudiera tener un vaso de agua fresca!
Al instante, apareció un jarro con agua. Después de tomar el agua, pensó:
—Ahora ya sacié mi sed, pero cuán feliz sería si aquí hubiera una buena cama, pues este suelo es muy duro y áspero.
De inmediato apareció una suave cama. Entonces pensó:
—Ni en mi casa tengo una almohada ni una cama así. Si mi esposa estuviera aquí y viera esto, ¡qué feliz sería!.
Al momento, también apareció su esposa. Entonces el hombre pensó para sí:
—Estoy en un área remota y cerca de un bosque; podría venir un tigre y devorarme.
En un segundo apareció un tigre y ¡se lo comió!

Si yo pienso en lo que quiero, mis ojos verán aquello que se ajusta a lo que pienso y mis músculos harán que mi cuerpo se acerque a mis deseos.

¡¡Fuera los tigres!!

Nuestro cerebro es como un disco duro en continúo funcionamiento.

Te habrá pasado que quieres recordar el nombre de ese actor y no te sale, incluso dirás, “lo tengo en la punta de la lengua” Y de repente, dos días más tarde, ting! Ricardo Darín, ese era el actor.

Esto sucede porque si ponemos en búsqueda a nuestro cerebro, no para hasta que encuentra la respuesta. Mantiene la acción en segundo plano, y parece que no trabaja, pero sí.

Lo mismo nos pasa cuando queremos algo, o no queremos algo. Nuestro cerebro sigue en segundo plano ejecutando, buscando, dirigiéndose hacia esa orden que nuestro pensamiento le ha dicho.

Por eso enfocarse en lo que quiero es tan importante y no me cansaré de decirlo, puedes llamarme plasta 😉

Nuestro cerebro continuará actuando en segundo plano y entonces veré oportunidades donde antes no las había, sentiré fuerza cuando antes no la tenía, y actuaré en la línea que mi pensamiento antes no creía.


En septiembre tu también puedes tener ” tu árbol de los deseos”, aprender a enfocarte por tí a través del taller Quiero Enfocarme

En el Taller Quiero Enfocarme vas a conseguir:

  • claridad y tranquilidad
  • recursos para gestionarte
  • desarrollar tu capacidad de visualización
  • eliminar creencias limitantes y crear nuevas creencias potenciadoras
  • poner intención en lo que haces

Más info en Taller Quiero Enfocarme

Para inscribirte solo hace falta que me envíes un correo a carolina.ae@outlook.com

Tienes de tiempo hasta el domingo 11 de septiembre. ¡Date prisa que las plazas se agotan!


Si te ha gustado el post te animo a que lo compartas, le des me gusta y escribas tus comentarios.

Si quieres estar al día de lo que publico, únete a mi red de suscriptores en Si, quiero suscribirme

One response to “El árbol de los deseos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s