en 6 pasos cómo gestionar tu enfado

Si tu enfado es…

  • Gritas, mueves las manos y levantas el dedo amenazador
  • Callas, te marchas y te pones a limpiar los cristales de toda la casa, o lo que sea. (este era mi caso)
  • Estás enfadad@ un rato, un día o toda la semana

..puede que ya lo sepas, pero lo estás gestionando fatal.

enfado

Cada uno reaccionamos ante el enfado de una manera, pero para todos la emoción es la misma.

El enfado nos informa de una invasión a nuestros límites.

Puede ser nuestro espacio, nuestro tiempo o nuestros valores como la libertad, la justicia o el amor

La consecuencia es que nuestro cuerpo genera mucha energía para poder hacer frente a esa invasión y defendernos, atacando (dedo amenazador) o huyendo (limpiar los cristales)

En ambos casos falta inteligencia emocional para afrontar la emoción.

El enfado es como un tornado

Cuando llega nos impide ver más allá, solo somos capaces de percibir lo que nos molesta y entramos en un huracán en el que acuden pensamientos pasados y también imaginarios, que potencian y aumentan nuestra intensidad de enfado, arrasando con todo.

Yo era de las que me guardaba todo.

No me gustan los conflictos así que simplemente me recogía y me iba. Pero la energía que mi cuerpo había generado estaba ahí, produciéndome un impulso irremediable para hacer cosas, andar más rapido, o limpiar los cristales de toda la casa.

Por mucho que hiciera mi enfado no se iba. Al contrario, subía más y más. Comenzaba con el run-run y me venían pensamientos que me enfadaban todavía más. Me dolía la cabeza, no comía y pensaba: “como siga así voy a acabar con una úlcera.”

Ahora puedo decir que soy capaz de gestionar mis enfados de una manera útil, aplicando la inteligencia emocional.

6 pasos para gestionar el enfado con inteligencia emocional

  1. Comprende que te has enfadado y explora a que se debe. ¿qué límite te están invadiendo?
  2. Respira hondo; te ayudará a descender la energía que el enfado te ha provocado. Además este tiempo ayudará a que tu cerebro racional procese la situación y pueda darte información valiosa acerca de lo que esta ocurriendo. Si no lo esperas, tu cerebro emocional va a tomar las riendas y tu enfado se va a apoderar de tí.
  3. Valora si ese hecho es suficientemente importante para tí y merece tu reacción.
  4. Decide si vas a actuar o no. Ambas respuestas son válidas.
  5. Habla con tranquilidad y expón tus argumentos desde el sentimiento, esta es la manera en que realmente llegas al otro
  6. Continúa con tu vida. Has vivido un momento de enfado, has decidido que hacer con él, y lo has resuelto. Evita continuar en ese estado porque solo conseguirás que el run-run vuelva para atraparte en el torbellino de nuevo.

Hoy por hoy me sigo enfadando, pero ahora respiro, tomo conciencia de lo que me molesta y lo digo. Y después continúo hablando con esa persona, de forma natural y tranquila.

Te aseguro que mi vida ha mejorado mucho y tu también puedes hacer que mejore.

No te agobies si no consigues gestionar tu enfado a la primera. Es un entrenamiento, un proceso de poco a poco.

¿Quieres mejorar tu inteligencia emocional? Puedo ayudarte, rellena el siguiente formulario y me pondré en contacto contigo

 

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